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os ritos funerarios reflejan la creencia de que la muerte de un cristiano es el final de su viaje terrenal y el comienzo de una vida nueva y eterna con Dios. Como tal, el enfoque principal de la liturgia es la bondad de Dios.

Estamos Unidos a Su Muerte y Creciente

Los ritos funerarios están estrechamente relacionados con los ritos del bautismo, cuando se da la promesa de la vida eterna en Cristo. Los símbolos rituales del agua, el cirio pascual, el velo, la Palabra de Dios y la procesión al altar recuerdan el viaje que comienza para el cristiano en el bautismo.

Los funerales católicos generalmente tienen tres partes:

I. La Vigilia sucede la noche o varias noches antes del funeral. Está más centrado en el difunto, ya que implica oraciones familiares y el intercambio de recuerdos.

II. La misa fúnebre o el rito funerario sin misa es un servicio el día del entierro.

III. El Servicio de Comisiones sigue inmediatamente después de la Misa de Funeral o Rito. Ocurre en la tumba o crematorio, inmediatamente antes de que el cuerpo sea enterrado o cremado. Al difunto se le ofrece el elogio final a Dios, esperando la resurrección.

Los funerales en el Santísimo Sacramento normalmente se llevan a cabo los sábados a las 11:30, 1:30 o 3:30. Las lecturas de las Escrituras y la música litúrgica son elegidas por la familia con la guía del sacerdote. Los ritos funerarios sin misa pueden celebrarse en la funeraria, pero no los ritos funerarios con misa.

Si alguien que usted conoce está a punto de morir, contáctese con uno de los sacerdotes para llevar a cabo los Últimos Ritos (Unción, Confesión y Comunión) y para concertar un funeral. El número es 323-462-6311 . Lo mejor es comenzar este proceso lo antes posible. Asegura que se puedan hacer planes adecuados para la liturgia.

Cuando hable con el sacerdote, indique:
• Nombre del difunto
• Años
• Fecha de muerte
• Casa funeraria
• Nombre de contacto y teléfono en la funeraria
• Cementerio

Tenga la seguridad de las oraciones de la comunidad del Santísimo Sacramento. Que todas las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descanse en paz.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay”

Juan 14:2